Octavalia · Teoría

Qué es una cadencia

Una cadencia es el final de una frase musical, como el punto o la coma de un texto. Se hace con dos acordes, y según cuáles sean, la frase termina o se queda abierta.

¿Lo quieres practicar mientras lees? Grados y cadencias

Tónica, subdominante y dominante

En cada tonalidad hay tres acordes que mandan. El del I grado, la tónica, es el reposo. El del V, la dominante, es la tensión que pide volver al I. El del IV, la subdominante, aleja de la tónica y suele preparar la dominante.

I, IV, V, I en Do mayor: la frase sale de casa y vuelve.

Los ejemplos están a cuatro voces: el bajo en clave de fa y las otras tres en clave de sol.

Cadencias que terminan

La cadencia perfecta va de V a I. Es el final más firme: la sensible (Si, en Do mayor) sube a la tónica y el bajo salta de Sol a Do.

Cadencia perfecta: V–I.

La cadencia plagal va de IV a I. También acaba en la tónica, pero más suave, sin sensible. Es el «amén» del final de muchos himnos.

Cadencia plagal: IV–I.

Cadencias que dejan la frase abierta

La semicadencia acaba en el V. La frase se para, pero con tensión: espera que venga otra.

Semicadencia: acaba en V.

La cadencia rota empieza como la perfecta, en el V, pero en vez de ir al I va al VI. El oído espera la tónica y le llega otra cosa.

Cadencia rota: V–VI.

Para distinguirlas de oído, escucha primero el final: ¿reposa o se queda en el aire? Si reposa, perfecta o plagal; si no, semicadencia o rota. Después mira el bajo.

En el ejercicio reconoces el grado de cada acorde y el tipo de cadencia, escrita a cuatro voces y de oído.

Practicar: Grados y cadencias