Octavalia · Lectura y dictado rítmico
En lectura, lees el ritmo y lo tocas sobre el metrónomo: un golpe por nota, y mantén pulsado lo que dura. En dictado, lo oyes y lo escribes figura a figura (o lo tocas de memoria). Empiezas con negra, blanca y silencio de negra; cuando vayan bien, entra la siguiente figura.
Toca este ritmo
Sonaba así
Aquí verás cada golpe frente a donde tocaba y, si algo falla, por qué.
Una figura está segura cuando las cuatro últimas veces que ha salido la has tocado entera a tiempo (en lectura) o escrito bien (en dictado). Lectura y dictado llevan cada uno su progreso. Las que te cuestan salen más a menudo. En lectura, debajo del pentagrama, cada raya es donde tocaba y cada punto, donde has tocado tú.
En los compases simples entran en este orden: negra, blanca y silencio de negra; corcheas; redonda; silencio de blanca; blanca con puntillo; silencio de corchea; negra con puntillo; semicorcheas y sus combinaciones; síncopa; corchea con puntillo; síncopa dentro del pulso; ligadura; tresillo, tresillo de negras y seisillo. Después, los compuestos (6/8, 3/8, 9/8 y 12/8), con el pulso de negra con puntillo, el dosillo y el cuatrillo; luego el 2/2, con el pulso de blanca; y al final, los cambios de compás.